archivo

Archivo de la etiqueta: Antropología

Las luces del horizonte dejan intuir que hay mas allá del plano y uniforme de la pista del aereopuerto.
Un pequeño, incomodo y viejo asiento sera mi apocento por las proximas  tres horas que me separan de mi destino.

Un viaje a una altura aproximada de 30 000 pies o unos 1 000 metros.

Ser, estar, pensar.
Alturas, aviones y ciudades.

Sombras alargada testifican el paso del tiempo.
Parto de Barcelona.
En mi cabeza una idea repetitiva; No quiero estar aqui, pero no quiero alejarme de aqui”.
Contradicciones incompatibles con la vida.

La deficiencia biológica del ser humano, hace que el volar sea uno de los imposibles mas codociados, soñados e imaginados de todos los tiempos.
Un deseo de libertad.

Que es un avión entonces 
Un lugar de paso. Simplemente un sitio donde permanecer en las alturas.

Un ruido ensordecedor.
Un frió gelido recorre mis piernas.
El espacio destinado a mi ser, con diferencia inferior al que mis necesidaes reclaman, lenamente mimetiza una region cercana a los polos.

Un momento de paz es ahnelable.
La magia de volar y su significado a perdido su esplendor.

“No es mas que un par de horas, comentan.
“ No es mas que alguna vez.
El añoro de libertad, de volar, el deseo de volver a casa, al regazo de mi familia, ir a trabajar … – Recuedo con dificultad – .

Comparto el tresillo con una pereja catalana, a la cual no hable mas que un par de palabras.
Autodefinidos y GameBoy distaren sus vidas dentro del avión.
Letras. Espacios vacíos.
Nada que decir.

La ventanilla mal lograda y aspera evidencia los efectos de tales alturas.
Por fin un sueño profundo inunda mis sentidos.


Turbulencias. Nubes. Sol.
Siento el sol en mi piel.

El horizonte inclinado me hace percibir nuestro acercamiento a tierra.
Un rayo de sol entre las nubes.
Un hilo de aire imperceptible.

Una tímida cuidad aparece bajo mis pies.
Aterrizamos en Santa Cruz de Tenerife.

photo

Anuncios

Donde y cuando es lo esencial. La moralidad depende de la situación espacial y temporal, además de lo culturalmente preestablecido y de la experiencia previa personal. Los límites entre lo moral y lo inmoral son fronteras confusas, suaves y difuminadas, donde no hay una verdad absoluta e inmutable, donde la ambigüedad protagoniza de las juicios en los que se diferencia entre lo bueno y lo malo, lo correcto y lo incorrecto, lo aceptado socialmente o lo a social.

Pretendo yo, a caso dar un juicio de valor sobre la moralidad en general, cuando la importancia cae justamente en lo individual del entendimiento de dicho concepto?
No creo que mi opinión tenga interés más que dentro de mis propias fronteras físicas, psíquicas y sociales, que se ven continuamente contaminadas por relaciones humanas de cercanía cumplen una función de necesidad o dependencia.
Ya que por condición inmutable, no puedo separar mis juicios de valor con lo culturalmente establecido de la sociedad y el tiempo al que pertenezco, ya que soy parte del mismo sistema social. Cuestión que no me da el espacio ni las libertades suficientes para tomar la distancia oportuna para generar un opinión verdaderamente válida.

Si la moral es algo, verdaderamente no es una definición clara. Aunque si es una herramienta de estudio necesario para comprender el comportamiento humano en ciertas ocaciones.
Sin irnos más lejos, el simple echo de matar es inmoral, pero si tu vida depende de ello, el juicio y la voluntad para cometer el acto es mutable a transformarse en algo moralmente aceptado por el sujeto, más allá de las consecuencias legales resultantes del acto.